Transiciones: Vigile las Ofertas Milagrosas


Rodrigo Suárez – nombre ficticio – llegó a los Estados Unidos procedente de República Dominicana hace tan solo cinco meses. Su experiencia puede considerarse como positiva. Optó por asentarse en el Estado de Pensilvania, donde encontró trabajo en apenas dos semanas. Gracias a unas viejas amistades, quienes lo acogieron con cariño, pudo alquilar una habitación a un precio muy razonable y ahorrar en tiempo récord. El salario y las condiciones de su empleo son aceptables: ¡tiene los fines de semana libres! En definitiva, no se puede quejar.

Nuestro protagonista lleva varias semanas pensando en adquirir un vehículo con el que poder visitar las ciudades más cercanas. Le encantaría pasear por los puentes de Harrisburg y perderse en el destello de las luces del río Susquehanna. Como ya ha reunido algunos ahorros, decide contactar con un vendedor por Internet que le ofrece un vehículo seminuevo por tan solo $1,500. ¡Una auténtica oferta!

Sin embargo, pronto la negociación se torna un poco extraña. El vendedor, una mujer llamada Cindy Rogers, le comunica a Rodrigo (siempre por correo electrónico) que el vehículo se encuentra en el Estado de Ohio, en donde ella está sirviendo en las fuerzas armadas.

 

“Marcho al extranjero en diez días. El precio es tan reducido porque me urge encontrar a un comprador. Por supuesto, el vehículo no arrastra gravámenes ni préstamos. Era de mi esposo, pero murió hace 6 meses,” explica.

Rodrigo observa las fotografías: ¡no puede negar que le encanta! Decide preguntar a la mujer por el proceso a seguir, no sin albergar ciertas dudas.

“No se preocupe,” responde ella. “La compra se realizaría por eBay. Si está interesado, incluya en su próximo correo electrónico su información de contacto (nombre completo, dirección de envío y número de teléfono asociados a su cuenta eBay), para que pueda notificar a la compañía que ha sido seleccionado como mi comprador. En unas horas, se comunicarán con usted para explicarle el procedimiento a seguir. De hecho, usted recibiría el vehículo de forma totalmente gratuita, y podría probarlo durante cinco días sin ningún tipo de compromiso.”

 

El resto de la historia no es tan agradable. Rodrigo termina siendo víctima de una de las estafas más extendidas por todo el país. Esta clase de engaños incluye muchas variantes y afecta sensiblemente a la población migrante latina, pues desconoce el sistema y, en ocasiones, presenta dificultades con el idioma inglés.

El portal USA Gov. en español ofrece un resumen de los engaños más comunes: compras no solicitadas, tratamientos milagrosos, ofertas de planes médicos, reducción o eliminación de deudas y trámites migratorios son algunos de los puntos analizados. Los engaños en procesos de compra de vehículos y alquileres de viviendas también despuntan como dos de las prácticas abusivas con mayor impacto.

Querido lector, desconfíe. No proporcione datos confidenciales a desconocidos. No comparta información privilegiada por Internet. Bajo ningún concepto revele su número de Seguro Social. Por último, revise en la red en caso de tener dudas frente a cualquier compra o gestión sospechosa: se sorprenderá de la cantidad de hilos y discusiones que encontrará porque, probablemente, un sinnúmero de personas ya habrá sido víctima de tal engaño. Evite que su nombre se sume a la larga lista. •

 

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